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ESE BARCO FANTASMA
por Carolina Ferrari
(Este relato es un homenaje a la serie X-Files, creada por Chris Carter y no pretende violar el copyright de ninguno de sus titulares.)
PUERTO DE NUEVA YORK
1:52 AM
Apareció en la noche como un ser casi transparente, avanzando lentamente hacia
el destino que nunca alcanzó. Mientras largaba humo por sus enormes chimeneas,
la sirena del coloso ululaba sin cesar. No había olas, sólo el vaivén del agua
en la superficie, el viento no soplaba y la luna iluminaba sólo un lado del
paisaje dejando el resto en siniestra oscuridad.
El lujoso barco atracó, por fin, y gente riendo y exclamando descendió por las
escalas. Todo parecía nuevo, pero antiguo. La delicada ropa de las mujeres y
los finos trajes de los hombres. Parecían felices de haber llegado después de
tan largo viaje y sa-bían que sin duda eso estaría en los diarios.
EDIFICIO DEL FBI
WASHINGTON DC
5:12 PM
Mulder leía atentamente y con una sonrisa el diario de la mañana. Mientras,
Scully entró a la oficina con un vaso de yoghurt de dieta.
-¿Qué haces, Mulder?.
-Encontré algo interesante.
-¿Qué hizo ET ahora?.
-¿ET?, nada. Parece que está de vacaciones. Pero el Titanic atracó anoche en
el puerto de Nueva York- dijo, mostrando el artículo donde aparecía una foto
del inhundible y un encabezado que rezaba:
"EL BARCO QUE NUNCA VOLVIÓ"
-"El gigantesco trasatlántico fue visto ayer a la 1:50 AM por dos testigos que
aseguran que el barco de la White Star Line hundido en 1912 atracó en el puerto
de Nueva York, su destino original. Según Rose Halmington y Allan Dawson, que
pasaban por allí, los pasajeros del Titanic (con su característico atuendo de
principios de siglo) descendieron del buque..." bla... bla... bla... ¿Qué piensas
de esto Scully?.
Su compañera largó un suspiro breve.
-Que están locos esos dos por decirlo, el diario por publicarlo y tu... por
creerlo.
-¿Sabes que son los fantasmas Scully? Son almas con un asunto pendiente. El
Titanic tenía que terminar su viaje, no estoy diciendo que el barco salió del
fondo del mar y vino para acá... sólo es...
-¿Un barco fantasma?
-Exacto. ¿Tienes algo que hacer este fin de semana?
-y aquí vamos de nuevo...-Se lamentó Scully.
CIUDAD DE NUEVA YORK
UN DÍA DESPUÉS
11:36 PM
Sacó de su bolsillo una crujiente bolsita de semillas de girasol, tomó dos o
tres, las mordió y luego escupió las cascaras por la ventanilla del auto.
-¿Quieres?- Dijo mostrando su pequeño trofeo.
-No, gracias- Bostezó -¿Hasta cuando vamos a esperar a la aparición?
-Hasta que aparezca.- Sonrió y enarcó las cejas al mismo tiempo.
-Ahora se te dio por perseguir barcos hundidos, en vez de extraterrestres y
conspiraciones- Comentó recordando la vez que había ido tras el Queen Ann -¿Y
si esas personas mienten?.
-Tengo un buen presentimiento sobre todo esto.
-¿Cómo lo sabes?
-Sólo lo sé.
Ambos se quedaron en silencio esperando ese barco fantasma. Ésta, como todas
las noches de esa semana, era tranquila. Scully apoyó su cabeza sobre el vidrio,
con la mirada fija en el horizonte.
De pronto, se escuchó una sirena a lo lejos. No había nada adelante, pero el
ruido se escuchaba claramente. Parpadeó. Y ahí estaba, imponente y majestuoso,
como un alma castigada por el destino, el trasatlántico que nunca llegó.
Mulder salió corriendo del auto, y Scully atrás de él. Realmente era casi transparente
y... siniestro. Al acercarse tropezaron con los pasajeros que bajaban, parecía
que no notaban su presencia.
-¡Mulder!
Él se dio vuelta.
-Suponiendo, sólo suponiendo que estos son fantasmas, no podríamos subir porque
traspasaríamos el piso.
-Ah... ¿si?- Dijo sonriendo mientras ponía un pie en la rampa. Scully lo miró
asombrada.
Cuando subían todavía había "gente" que pasaba por al lado de ellos y hasta
se tropezaban a veces, pero aun así seguían bajando alegremente.
12:07 AM
Los agentes descubrieron la majestuosidad y el lujo del buque al observar el
salón de primera clase: la fina escalera, la gigantesca claraboya y el hermoso
reloj...
-Mulder, mira el reloj.
-Marca las dos y veinticinco. Pero son las doce y diez. Scully... es la hora
del hundimiento.
-Es imposible- Susurró.
Mulder miró alrededor desorientado.
-Vamos afuera a ver que averiguamos.
Luego de pasar por un desfile interminable de pasillos, salieron por fin a cubierta.
Para sorpresa de ellos era de día y estaba a punto de atardecer, el sol rojizo
caía despacio en el horizonte y parecía que rozaría el océano, donde reflejaba
su cálida luz. Muy por debajo de sus pies, la espuma como copos de algodón se
desprendía del agua que se deslizaba alborotada por los costados del barco,
era de un color azul intenso y cristalina.
Un hombre de tercera clase con su hija se acercó a la baranda. Mulder lo observaba.
-Scully, ve a ver si hay más gente adentro. Yo hablaré con él- Le murmuró.
Scully desapareció al cabo de unos segundos.
-Papá ¿Por qué el badco flota y no se hunde?.
-Porque éste barco es inhundible- Dijo con una sonrisa orgullosa en su rostro.
-Que buena respuesta al interrogante de su hija.
-¿Quién es usted?- Preguntó un poco asustado.
-Mi nombre es Fox Mulder. ¿Podría decirme que hora es?
-No tengo reloj, ¿y que clase de nombre es ese?
-¿Qué día es hoy?
-Catorce de Abril- El hombre y su hija se alejaron, pensando seguramente que
estaba borracho.
Mulder se quedó unos minutos mirando el mar apoyado en la baranda. De repente,
recordó algo.
-Esta es la última noche del barco en la superficie...
12:38 AM HORA REAL
8:02 PM HORA DEL TITANIC
La gente en el salón de primera resumía la Belle Epoque, la riqueza, la soberbia,
la ceguera de una sociedad que derrochaba dinero y recursos porque pensaba que
un conflicto armado se aproximaba y que desafiaba a la naturaleza porque creían
que eran los dueños del Universo.
Una danza alegre en el borde de un volcán.
La banda tocaba una hermosa melodía y la gente cenaba tranquila desconociendo
el horrible futuro que les esperaba. Mulder caminó entre las mesas desconcertado.
De pronto, los caballeros, vestidos con lustrosos trajes, se dispersaron por
el salón, irían a otro salón a hablar de política, fumar y tomar brandy. Y entre
la multitud apareció Scully acompañada por un hombre bastante conocido.
-Mulder, te presento a John Jacob Astor. El hombre más rico del barco.
-Fox Mulder- dijo estrechándole la mano -¿Tiene idea de donde puede estar
el capitán?.
-Debe estar en el puente, y si no pregúntenle a Bruce.
-¿Bruce?
-Bruce Ismay- Sonrió.
-Gracias- Dijo Mulder alejándose confiando de que Scully lo seguiría.
-Mulder, ¿qué haces?.
-Tenemos que encontrar al capitán y advertirle sobre el iceberg. Es la única
forma de terminar con el asunto pendiente.
-¿Qué quieres decir?.
-Todos los años para esta fecha el fantasma del Titanic regresa, luego de hundirse,
a Nueva York. Si impedimos que esto suceda, podrá terminar su viaje.
-Mulder, todavía no sé que esta pasando. No sé si pueda explicar esto. Pero
lo que dices es absurdo, ¿cómo es que vemos a estos fantasmas con la misma ropa
que tenían cuando murieron, con la misma apariencia?... y ¿qué hacemos nosotros
aquí?.
-Ya te lo expliqué, Scully. Pero tienes que convencerte.
1:32 AM
15 DE ABRIL
Faltaba menos de una hora para que el gran barco estuviera por completo debajo
de la superficie, y Scully y Mulder no habían podido convencer a tiempo al capitán
de que bajara la velocidad y que le diera unos largavistas a los vigías. Pasaron
las últimas horas hablando con la tripulación para que apagaran las dos calderas
que el Señor Ismay le había pedido a Smith que prendiera, y también con los
pasajeros para que de alguna forma detuvieran la tragedia que estaba a punto
de suceder... de nuevo.
Ahora, Scully abrió los ojos. Estaba algo confundida y le dolía la cabeza. Seguramente
los habían golpeado para que no causaran problemas. Mulder también volvió en
sí. Estaban en un cuartito con la puerta cerrada con llave. El piso estaba inclinado
ya que el agua había alcanzado casi la segunda chimenea y el puente se había
sumergido con el capitán adentro.
-Scully, ¿Traes tu arma?.
-No soy tan paranoica como tu.
-Tienes razón- Mulder sacó su arma y disparó a la cerradura.
Cuando se asomó vio como el agua se deslizaba por el piso hacia ellos.
Al llegar a cubierta, descubrieron que no había ni un sólo bote salvavidas,
y gente de primera y segunda clase esperaba el fin en el salón. Mientras que
los de tercera no podían subir porque las puertas estaban cerradas y había personal
del barco custodiando con armas, que en algún momento dispararon cuando la gente
se alborotaba.
En popa había una muchedumbre que buscaba desesperadamente aferrarse de la baranda
y muchos se tiraban al mar. La banda seguía tocando, a Scully le pareció que
era "Más cerca Dios de ti". Una música triste que se mezclaba con los gritos
de fondo, formando un sólo sonido aterrador.
-Ves Scully, no hay ni un solo bote.
-Y hay gente también en el agua. Sigo sin entender.
-Los sobrevivientes no están aquí, y por consiguiente los botes tampoco. Por
eso no encontramos a Bruce Ismay. En el Carpathia, mientras los pasajeros estaban
parados y sentados donde podían, el desgraciado estaba en una habitación, con
ordenes de que nadie lo molestara.
Mulder se patinó y Scully lo sujetó mientras le sugería que se agarraran de
la baranda del lado derecho. Se abrieron paso entre la gente y quedaron a un
poco más de un metro de distancia. Había poco espacio de donde sujetarse, así
que cualquier lugar libre duraba poco tiempo.
El terrible momento se acercaba. Más de la mitad del barco estaba debajo del
mar, y había gente allí gritando desesperadamente, otros que todavía se lanzaban
y otros que caían por la inclinación.
-En caso de que no nos volvamos a ver, ha sido un placer trabajar contigo, Scully-
Gritó.
-No es momento de bromear, Mulder.
-No estoy bromeando. Realmente disfruto trabajar contigo. Al principio pensé
que venias a espiarme, pero con tu escepticismo me has salvado el pellejo miles
de veces...- Sólo la estaba distrayendo, porque en realidad esta vez Mulder
no sabía que pasaría.
De repente, un horrible y fuerte ruido se escuchó desde allá abajo. Todos miraban
desorientados, hasta llegaron a pensar que un sistema de seguridad se activaría
y no se iría a pique.
La popa estaba en el aire y era tan pesada que el resto de la nave no pudo soportarla
y se resquebrajó. En un movimiento rápido la cola del barco cayó sobre la superficie
aplastando a los que estaban en ella y lanzando una enorme ola.
La proa fue tirando hacia abajo, levantando así la popa, hasta que se separaron.
En ese momento varias personas no pudieron sostenerse y se cayeron. Mulder miró
para el lado donde estaba su compañera, pero había desaparecido. Desesperado
miró para todos lados, y creyó verla en el agua.
-¡Scully!... ¡Scully!...- Una lágrima rodó por su rostro. Lentamente cerró lo
ojos.
Abrió sus ojos repentinamente. Vio el reloj: 2:23 PM. Y ella estaba a su lado.
-Pensé que te había perdido, Scully- Dijo mientras la abrazaba.
-¿Qué paso?.
-Te caíste al agua... cuando el barco se partió en dos, la popa quedó en el
aire y luego se precipitó sobre el mar. Fue ahí cuando te perdí de vista.
-No me caí al agua, me resbalé, rodé entre medio de la gente y cerré los ojos.
Después aparecí acá.
Mulder sonrió y la abrazó de nuevo.
-Hay que encontrar a Smith.
-Mulder, la última vez no funcionó. Tenemos que encontrar otra forma de impedir
el choque.
-¿Tienes otra idea?
Decidieron que sería mejor si uno iba con la tripulación y otro con la gente
en las calderas. Para asegurarse de que todo funcionara. Mulder le explicó a
su compañera que tenía que hacer luego de deshacerse de Smith y Murdoch en el
puente.
-Recuerda que contamos con esto para que las personas de allá abajo sepan que
tienen que hacer- Le dijo hace unos momentos.
Como era habitual un mechón rojizo se deslizó por su rostro y rápidamente volvió
a su lugar cuando ella lo corrió con su mano. Sintió voces con un hermoso acento
inglés pero apenas pudo oír lo que decían.
-... hay un baile en el salón de primera clase y como soy el capitán soy el
invitado de honor.
-¿Quién dijo eso? ¿Molly Brown?- Se rió.
El capitán desapareció detrás la puerta del otro lado y Scully sigilosamente
se acercó a Murdoch, tomó su arma y repentinamente lo golpeó. Éste se desplomó
en el suelo como un saco de arena. Lo tomó de los tobillos y lo arrastró hasta
un cuartito de cosas de limpieza que había visto cuando pasó por allí.
-"No soy tan paranoica como tú"... creo que me contagiaste lo siniestro, Mulder-
Pensó mientras guardaba su arma. Luego volvió al puente.
Horas después cuando los vigías anunciaron la cercanía del iceberg, Murdoch
maniobró con destreza y el barco pasó a tres metros de los afilados bordes del
monstruo marino.
-Puedo oler el hielo cuando está ahí, ¿sabes?- Dijo uno de los vigías minutos
antes de que en el horizonte se recortara la silueta del témpano.
Ahora los agentes del FBI podrían disfrutar tranquilos del viaje de regreso
a Nueva York en el trasatlántico más famoso y lujoso que haya existido.
-Ya no tendremos que vivir el horror del hundimiento de nuevo- Dijo Mulder aliviado.
Se acercó a la baranda con las manos en los bolsillos, su compañera se paró
al lado mirándolo. Mulder estaba admirando el cielo nocturno cuando descubrió
lo bellas y maravillosas que son las estrellas, ahora que lo pensaba siempre
deseó encontrarse con la gente que habita allí, pero nunca se detuvo a mirarlas,
ni siquiera un instante. Y era tan hermoso, la oscuridad salpicada con lucecitas
de esperanza, y el mar de un azul misterioso que se deslizaba por debajo de
ellos. Era un noche perfecta.
Scully no podía ver el espectáculo porque estaba de espaldas.
-Scully, dime sólo una razón por la que crees y estas convencida de que estamos
solos y que no puede existir vida en otros lugares del universo.
-Mulder, los extraterrestres grises son producto del cine y de la misma gente
que cree haberlos visto, no es más que la tendencia a querer creer. Ellos son
más terrestres de lo que nosotros somos, porque representan nuestros pensamientos,
nuestros miedos, aciertos y desaciertos, nuestros sentimientos y nuestro deseo
más profundo... saber que no estamos solos.
-No me refería a esos extraterrestres. Mira el cielo, Scully- Ella se dio vuelta
-Dime que ves.
-Un montón de estrellas.
-¿Solamente eso?, creo que es mucho más. Son millones de posibilidades. Millones
de probabilidades. Millones de mundos.
Imagina que el universo es una gran extensión de arena, ¿como sabes que no hay
ni un sólo grano parecido a otro?.
-No lo sé. Pero por ahora puedo acompañarte en la búsqueda de la verdad. Por
que la verdad todavía esta ahí afuera- Dijo tomándole la mano, luego dirigió
su mirada al firmamento mientras descubría el encanto de las estrellas.
-Y si realmente estamos solos en el universo, ¿no crees que sería un gran desperdicio
de espacio?.
Scully sonrió.
-Yo también vi esa película.
FIN
(El Titanic se hundió en la madrugada del 15 de Abril
de 1912. Más de 1500 personas murieron en la catástrofe.
El capitán Smith a pesar de tener una advertencia de témpanos en la mano ordenó
más velo-cidad, esto hizo imposible maniobrar para esquivar el iceberg.
Unas 700 personas fueron rescatadas por el Carpathia, el único barco que acudió
a los desesperados llamados del Titanic.
Una semana después los barcos estaban equipados con botes salvavidas para todas
las personas a bordo.)
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